Quiero tomarme un momento para expresar mi sincero agradecimiento a una persona que ha marcado un antes y un después en mi vida: mi mentor, Albert.
Antes de conocerlo estaba atrapado en lo que mucha gente llama “parálisis por análisis”: mucha teoría, pero muy poca práctica.
Uno de los aspectos que más valoro de Albert es el ejemplo que da y su forma de explicar y desmenuzar la psicología femenina. Lo hace de una manera muy clara, sin rodeos y siempre desde una posición de respeto, pero también con una buena estrategia.
Durante el curso también he entendido que la seducción no consiste simplemente en aprender unas “palabras mágicas” o aplicar determinadas técnicas. Tiene mucho más que ver con desarrollar una mentalidad, ser congruente y aprender a canalizar correctamente tu energía masculina.
Pero uno de los aprendizajes que más me llevo es haber cambiado mi manera de entender los errores y el rechazo.
Los errores no son fracasos, sino un peldaño más hacia el éxito. Si quieres avanzar en este camino, no puedes intentar evitar constantemente el rechazo. Tienes que aprender de él, utilizarlo para impulsarte y convertirlo en combustible para seguir avanzando.
Gracias, Albert, por todo lo aprendido.







