Llevaba aproximadamente un año trabajando con Albert, aunque durante los últimos dos meses había estado totalmente centrado en mis negocios y no había salido a hacer game.
Decidí volver a salir y, en apenas una semana, empezaron a pasar cosas.
Una noche, cuando ya me iba para casa, conocí por la calle a una chica rusa muy atractiva. Eran aproximadamente las nueve y veinte de la noche y estaba en Paseo de Gracia.
Empezamos a hablar y ella misma me invitó a cenar con ella. En ese momento no podía acompañarla, pero después me uní a ella para tomar unas copas y acabamos pasando prácticamente toda la noche juntos.
Estuvimos desde aproximadamente las diez de la noche hasta las cuatro y media de la mañana, cuando la acompañé hasta el aeropuerto porque tenía que coger un avión.
Ahora está en Italia y me está invitando a ir a verla.
Y esa no ha sido la única experiencia de la semana. También he conocido a otras chicas y estoy quedando con alguna de ellas.
Lo más curioso es el contraste: llevaba dos meses sin hacer game y todo esto ha ocurrido después de volver a salir durante apenas una semana.
Cuando vuelves a salir de tu zona de confort y tomas acción, empiezan a aparecer experiencias y oportunidades que antes simplemente no estaban ahí.







